58. ENCUENTROS DESAFORTUNADOS
Su jefe apoyó su mano en su espalda con delicadeza, Sofía experimentó un ligero cosquilleo en el estómago. La sensación de ser guiada por aquel hombre poderoso y exitoso despertó en ella una mezcla de gratitud y admiración. Era la primera vez que alguien la trataba con tanta amabilidad y consideración, y eso la hizo sentir especial.
—Ya verás Sofi, esta tienda que vamos primero es la que usa mamá. La dueña es muy buena, es mi madrina, de seguro sabe lo que necesitas y quizás no tenemos que reco