50. CONTINUACIÓN
Y con la misma la invitó a acompañarlo a su oficina ignorando a Mía que los siguió al elevador para bajarse en el piso anterior al de la dirección sin dejar de observar y escuchar lo que hablaba. Sí, que le había salido una buena contrincante a Delia, se decía en lo que se dirigía a su oficina.
Sofía intentó sonreír al verlos llegar, pero sus celos seguían latentes. Observó cómo Teresa le tocaba la mano a López con amabilidad mientras conversaba y le contaba cosas de su madre en el crucero, y