40. MATÍAS
Matía miró su reloj, eran pasadas las doce de la noche. Volvió a mirar como se alejaba demasiado para su gusto, ante la mirada de rufianes que la miraban con deseo, y avanzó despacio detrás de ella. No quería que sintiera que invadía su privacidad. Con su mirada buscó a Fenicio que asintió y la siguió más de cerca.
Sofía todavía con todas las emociones y sensaciones que le había provocado su primer beso, se alejaba presurosa en busca de un lugar donde pudiera escuchar lo que le decía la señora