211. CONTINUACIÓN
Miró a Sofía, sus ojos llenos de sinceridad. Aunque acababa de exigir la empresa y toda la fortuna de los López a su esposo, lo hacía porque quería darle a ellos lo que legalmente le pertenecía, no por ser la esposa de César, sino por ser su hija.
—Entiendo si necesitas tiempo para procesar todo esto —prosiguió sin moverse de su lugar—. Pero quiero que sepas que estoy aquí, y que jamás volveré a dejarte sola.
Sofía se quedó en silencio, las palabras de Javier resonando en su cabeza. Aún con