109. “LA HACKER BEE”
Con la determinación de obtener respuestas y resolver los misterios que acosaban a López y a él mismo. Fenicio se detuvo frente a la pequeña casa de Bee. La vivienda estaba rodeada de enredaderas, plantas y flores que le daban un aire acogedor y misterioso a la vez.
Fenicio se acercó a la puerta y tocó el timbre, esperando ansioso una respuesta. Pasaron unos momentos de silencio antes de que la puerta se abriera y Bee apareciera, con una mirada curiosa en sus ojos oscuros y arrugados.
—Buenos