Mariana Carbajal
Entro a su oficina sin anunciarme. No toco la puerta. No pido permiso. Cuando llego al hospital voy directo a su encuentro indignada por la actitud de mi tío.
Si tiene algo contra mi bien pero que no arrastre a Raquel.
Antes de salir de casa Raquel me rogo no buscarlo, pero me negué a quedarme callada es mi amiga jamás la dejare sola mucho menos cuando soy la principal culpable de esta decisión.
—Necesito hablar con usted, tío —digo, cerrando detrás de mí.
Gregory Lennox levant