Mariana Carbajal
El mundo se detiene.
Eso es lo único que siento cuando Denn pronuncia mi nombre sin pronunciarlo, cuando me elige sin esconderse, sin medias tintas, frente a todos. Noto la mirada de mi hermano y mis padres sorprendidos al igual que todos los presentes. No hay música, no hay murmullos, no hay jardín. Solo él… y el peso de su decisión cayendo sobre ambos.
Me busca con la mirada y extiende la mano.
Por un segundo el miedo intenta imponerse. No a él, sino a todo lo que su elección