Mariana Carbajal
El tintinear de la campanilla vuelve a sonar cuando Denn empuja la puerta el aire exterior golpea mi rostro, pero no trae alivio solo hace que todo se sienta más real.
Denn no suelta mi mano ni un segundo. Su agarre es firme, casi urgente, mientras su mirada recorre la calle con la misma intensidad que dentro del local.
—Camina —murmura a mi oído.
Obedezco sin cuestionar, sintiendo cómo Raquel se mantiene pegada a mi otro lado damos apenas unos pasos cuando lo noto.
Un hombre a