Denn Stuart
Al llegar al hospital, mi tío Gregory nos recibe de inmediato. Su mirada clínica recorre a Mariana en cuestión de segundos, evaluando cada detalle de su estado.
—Llévenla a una sala. Necesita suero ahora mismo —ordena al personal con firmeza.
Los enfermeros se mueven rápido, acomodándola en una camilla mientras preparan la vía para hidratarla. Yo no me separo de su lado ni un segundo. Mis manos siguen sosteniéndola, como si soltarla significara perderla.
—Denn… —la voz de mi tío int