Denn Stuart
El silencio se instaló apenas la puerta se cerró tras él. Pasó una mano por mi cabello, soltando el aire que había estado conteniendo desde que mi padre entró.
—Genial… —murmuró—. Justo lo que nos faltaba.
Me acomodo la ropa con torpeza, aun sintiendo el pulso acelerado, no solo por la interrupción, sino por las palabras que habían quedado flotando en el ambiente. Me acerco un poco más a ella, buscando su mirada.
—Tu padre lo sabe —dice en voz baja—. O al menos sabe mucho más de lo