Sienna nunca había visto a alguien más patético que Nastia. Tenía las pruebas de que Kassio siempre fue el que debió estar al mando de la empresa, pero todavía no se daba por vencida. Debería haber aceptado la oferta de Kassio cuando tuvo oportunidad porque cuando él acabara con ella, probablemente no le quedaría mucho de su vida actual llena de lujos y sería repudiada por los que ahora se hacían llamar sus amigos.
Sienna la observó en silencio, esperando sentir algo de compasión por ella, pero