Valeria soltó una carcajada tras escuchar a Rafaello contarle sobre una vaca que lo había hecho pasar un mal momento al inicio de su carrera como veterinario.
—¿Es en serio? —preguntó ella, incrédula.
—Sí —respondió Rafaello con una sonrisa—. Terminé con el trasero dentro de una cubeta, un dolor infernal en el abdomen y mi orgullo por los suelos. Me costó perdonar a Brownie después de eso.
Valeria volvió a reír al imaginarse a Rafaello atrapado dentro de una cubeta, la imagen era demasiado grac