Maxim soltó una risa amarga, burlándose de su propia ingenuidad mientras aferraba la botella en su mano como si fuera un salvavidas. No tenía idea de cuánto tiempo llevaba encerrado en su oficina, pero hacía ya un tiempo que su visión se había vuelto borrosa y sus pensamientos, confusos. Sin embargo, todavía no había podido dejar de pensar en Valeria. Quería encontrarla y besarla hasta que ambos se olvidaran de todo. Fingir que nada había cambiado entre ellos y que ella no lo había estado utili