Valeria levantó la mirada al darse cuenta que alguien se había acercado a ella. Sonrió al darse cuenta que se trataba de Hugo.
—Es la hora del almuerzo, ¿les gustaría acompañarme? —preguntó él, mirándola fijamente antes de desviar la mirada hacia Cristina.
Valeria también miró a su amiga, quien se limitó a encogerse de hombros.
—Está bien —aceptó.
Las dos se levantaron y comenzaron a ordenar sus cosas.
Durante el trayecto hacia el comedor, Hugo mencionó el último curso de actualización al que h