—Todo parece estar en orden —dijo Kassio, firmando los papeles que acaba de revisar—. Encárgate de informarle al departamento legal que se encargue de los aspectos finales. No queremos problemas en el último momento.
—Ya deberías saber que conmigo eso nunca sucede.
—Idiota presumido —replicó su amigo, sacudiendo la cabeza. Él le devolvió los documentos—. ¿Cómo van las negociaciones con los franceses?
—Están evaluando nuestra propuesta. Espero una respuesta para dentro de dos días.
—Mantenme