Cuanto más te puede joder la vida, cuanto más te pone a prueba.
Entramos en noviembre, han pasado más de una semana y Sara sigue en coma, es como si no estuviese con nosotros, cada día está más frágil. Mi fe se agota, y su cuerpo está con vida gracias a las máquinas. No hay un día que no le pida que luche un poco más, le susurro pegado a su oído y le digo cuanto la amo, pensando que de un momento sentiré su risita por las cosquillas que le causó con mi barba, pero no sucede.
Me realicé las pru