Mundo ficciónIniciar sesiónPor la noche cuando la gente se fue, me retiré a mi cuarto, Elena y Frank se quedaron con mamá y Miriam, que a partir de ahora viviría con nosotros como mi prometida.
Salí por la ventana rumbo a la casa del árbol, cuando entre observe todas las fotos destrozadas.
Cerré mis ojos duramente y mis lágrimas empezaron a caer mientras repetía. “La perdí, la perdí”.







