Lyon había estado en situaciones complicadas, muy complicadas, perdido compañeros, tenido a su mano derecha Charles al borde de la muerte, él mismo casi llegando al infierno. Sin embargo, nunca había sentido tanto miedo como en ese momento.
Y si pensaba que la imagen del campo de batalla, con cuerpos putrefactos, miembros regados y sangre por doquier le quitaría el sueño por mucho tiempo... estaba muy equivocado.
Salir por la puerta de la terraza y ver aquella pequeña y delgada silueta parada e