Lyon vació todo el contenido de su vaso de un solo trago. Era como si no hubiera tomado líquido alguno en dos días... y es que... no lo había hecho.
¿Qué demonios había pasado?
Había abierto los ojos y el techo que se proyectó sobre él le fue familiar. Era... el de su habitación. Ah, claro, había vuelto de la guerra, después, había asistido a la celebración, y después.
Ah, le dolía la cabeza.
-¿ya despertaste?- escuchó la familiar voz de Charles tras abrirse la puerta.
El beta caminaba en direc