Si había algo que Ashary recordaba como lo más marcado en su vida, es que había sido entrenado como un animal desde el día que había abierto los ojos. Estudios, educación, esgrima, equitación, etiqueta, idiomas, relaciones, comportamientos, habilidades en varias esferas y la lista era enorme. Por lo que no era una sorpresa que pudiera competir a la par o por encima del mismo príncipe del imperio y ser su proclamado rival.
Y no solo porque su genética dictaba que fueran alfas en el futuro.
Pero l