Charles casi se había convertido en la pulga de Lyon. ¿Molestarle? La verdad no. Era más emocionante de lo que hubiera imaginado para su aburrida vida de Lord. Al menos no tenía que estar preocupado con los compromisos, soportando a las chicas detrás de él preguntando cosas de ropa, maquilla, y té que a él no le importaban en absoluto.
Prefería el entrenamiento, las salidas a caballo, incluso los mismos lujos que se daba el príncipe prácticamente los podía disfrutar él. Hasta el dinero. El mism