Ashary arrastró a Lyon hasta donde las personas se aglomeraban. La música cada vez sonaba más fuerte un conjunto de guitarras tambores y violines. Los gritos de las personas. Los niños. Una bola de alegría y disfrute nada comparado con las fiestas glamorosas y excéntricas del palacio pero que hacían sentir la atmósfera más cálida.
Antes de llegar a la fogata, Asha se detuvo delante de un puesto de bebidas revisando lo que había. Muchas olían dulces y la mayoría con un toque de alcohol. Lyon det