Capítulo 33: Regreso a casa.
El amanecer comenzaba a filtrarse a través de las cortinas, tiñendo la habitación con tonos dorados y cálidos. La lluvia había cesado, dejando en el aire ese aroma fresco y limpio que solo aparece después de una noche de tormenta.
Fue la mejor sesión de sexo para ambos y se podía decir, qué, usaron lo disponible que había en casa.
Mathias seguía abrazando a Cynthia, su respiración era calmada, sus dedos trazando círculos suaves en su piel desnuda. No había prisa. Solo el tiempo justo que los