Capítulo 32: Juntos.
La lluvia seguía golpeando suavemente las ventanas, creando un murmullo constante que parecía envolverlos en su propio mundo. Mathias y Cynthia estaban en la sala, sentados muy cerca, las manos apenas rozándose sobre el brazo del sillón.
Mathias levantó la mirada hacia ella, sus ojos oscuros profundos y llenos de una mezcla de deseo y ternura.
—Cynthia... —susurró, con su voz un poco más grave—, me lo he callado todo, ¿pero sabes cuánto te he deseado desde la primera vez que te vi? No solo por