—Denise —murmuró a su oído, intentando despertarla—. Denise —repitió, posándole una mano sobre el hombro y moviéndola con suavidad, logrando que abriera los ojos por fin.
—¿Qué? ¿Qué sucede? —preguntó, desorientada, mirando a su alrededor y comprobando que aún se encontraban en el avión.
—Es hora de bajar —dijo Liam con una sonrisa—. Llevo bastante tiempo intentando despertarte.
—Ya estamos en… en… —Bostezó.
—Sí, estamos en Dublín y aún nos queda un buen trayecto hasta Waterford —afirmó.
Denise