Denise se estiró en su cama mientras oía como su teléfono móvil vibraba con insistencia, preguntándose por qué demonios nunca podía dormir en paz y de corrido sin que nada ni nadie interrumpiera su sueño.
Bostezando, se incorporó y reposó su espalda contra el cabecero, antes de tomar el aparato mientras observaba la cama gemela que se encontraba a su lado, separada por una mesilla de noche, comprobando que Liam continuaba dormido.
La tarde anterior habían decidido compartir habitación, después