—No es así. Mi madre falleció. ¿Para qué quiero el grupo Castro? Puedes hacer lo que quieras con él.
Mi tono seguía siendo sorprendentemente tranquilo. Mi madre me había mentido; el dinero no lo resuelve todo. Aunque vacié mi patrimonio, no pude comprar su vida de vuelta. ¿Para qué quiero el grupo Castro?
Hubo un largo silencio en el teléfono. Creí que iba a llorar, pero por alguna razón, no podía derramar ni una lágrima.
Le dije, —Carlos, ¿podrías venir a buscarme a casa solo esta vez?
Él g