La condición de David se había estabilizado, aunque no de forma muy optimista. Carlos se volvió muy ocupado, pasando todo el día entre la empresa y el hospital.
Yo volaba por todo el país, empezando a tomar casos más complejos y de mayor duración, incluso más que Carlos.
Nos veíamos muy poco, y cada vez que regresaba a casa él siempre se enteraba de mi llegada con anticipación. Subía a mi cama a medianoche y se lanzaba a hacer el amor conmigo con una urgencia desesperada.
Yo no me oponía, ni