Mundo de ficçãoIniciar sessãoPor ese motivo tenían la esperanza de que nada hubiera ocurrido.
Cuando pasó el tiempo, finalmente llegaron. Detrás de unas grandes montañas, para alivio de todos aún estaban los nuevos trabajando con normalidad, algunos incluso bailando, otros con tranquilidad.Al llegar todos se quedan completos silencio y, el jefe de la manada de luna roja, apareció.Para sorpresa de Noemí era una mujer.—Estamos en peligro... toda nuestra naturaleza lo está.






