Al día siguiente, el sol se alzó en el horizonte y bañó el bosque con sus cálidos rayos. Desperté en la habitación que compartía con Damián, sintiéndome agotada pero llena de confusión. Recordé la conversación de la noche anterior con Elías y cómo finalmente se había enterado de que estaba embarazada, y no solo eso, sino que esperaba a su hijo.
Me preguntaba cómo reaccionaría Damián ante esta noticia, y estaba llena de aprensión al respecto. En silencio, salí de la cama y me dirigí a la cocina