—Otra vez —ordenó el alfa mirando a Lyra sudando incluso debajo del aire frío del invierno. Ella se encontraba de pie sobre la superficie blanca, su aliento formando pequeñas nubes frente a sus labios.
Asintió.
Cerró los ojos y respiró mientras que el aire a su alrededor vibró primero. Sutil y casi imperceptible. Luego, la nieve a sus pies comenzó a moverse, elevándose en pequeños fragmentos que giraban alrededor de su cuerpo. No era caos. No del todo.
Era un intento de control del agua par