-Hice el amor con Rudolph-, le confesé a Alondra. Ella tomaba las fotos a dos hombres hermosos para la promoción de los nuevos jean para caballeros que sería furor en el otoño que se venía, ya, a toda prisa. Ella estaba encantada con los modelo porque, la verdad, estaban súper excitantes, muy lindos. Mi amiga mordía los labios impetuosa y excitada y vi sus pechos empinados como grandes globos en el busto, víctima de la calentura que la había vuelto una antorcha. La candela chisporroteaba por