Alondra ya había iniciado el operativo "embarazo". Yo me reí mucho cuando me lo dijo. -¿Y si no resulta mi inseminación? me sacarás demasiada ventaja. Esa no era la idea, las dos debemos quedar encinta al mismo tiempo-, le dije riéndome.
-Ay, es que no pude con las ganas-, estalló en carcajadas mi amiga.
-Eres terrible, Alondra-, estaba yo contagiada con sus risas.
-Yo creo que vas a quedar embarazada, ya sabes que soy infalible con mi intuición-, estaba ella, sin embargo, muy confiada.