La hermana Calia volvió a comer, con ayuda de Isolde que iba todos los días a la habitación de Aleckey para conversar con su amiga. Aunque el recuerdo la perseguía en las pesadillas, ella no podía evitar sentirse mejor con la presencia de la mate de Taylor.
—Sabes… Taylor —se quedó callada sin saber si decirle o no.
—Dilo —pidió a su amiga mientras ponía otro trozo de pastel de chocolate en su boca.
—Te va parecer una locura lo que diré…
—Isolde —interrumpió mirándola con sus cejas rubia