50. Pronto estarás bien, te lo prometo.
— ¡Bleid cariño!— Audrey se cubrió con el vestido que había a un lado y corrió rápidamente hasta donde el cuerpo de Bleid permanecía tumbado. — Estoy bien mi amor, estoy bien… no logró hacerme daño.
Aseguró ella sosteniendo la cabeza de Bleid contra su cuerpo al abrazarlo, intentando transmitirle todo lo que sentía, intentando curarlo, aunque no tenía ni idea de cómo debía hacerlo, de cómo funciona ese poder que servía para regenerar sus heridas.
Bleid se relajó al sentirla cerca de él, por lo