49. Mírate, te estás muriendo.
Gregory se estaba ahogando, la sangre no paraba de subir por su tráquea haciéndolo toser
El dolor de su cuerpo era insoportable; sin embargo, no era eso lo que lo tenía alterado buscando la forma de levantarse. Lo que tenía a Bleid lleno de temor tampoco era la inminente muerte que se encontraba respirando sobre él.
Lo que realmente lo preocupaba y no lo dejaba ceder a esa herida que pretendía arrastrarlo hasta el otro lado del velo, era ver cómo su luna, su esposa y futura madre de su hijo, est