26. Cállate, debemos salir de aquí
El lycan dejó de ir tras Audrey para ir contra el alfa, dentelladas y aullidos de dolor, al igual que gruñidos, era lo único que se escuchaba en el interior de esa capilla, donde un montón de fieles ya se encontraban rodeando el lugar, tratando de ver que ocurría, pero sin atreverse a entrar.
Ravel apareció en el callejón contiguo de la capilla al mismo tiempo que el auto de Gregory Vangelis llegó a ese lugar. Fue verlo y todos los curiosos le abrieron el paso, implorando que acabara con lo que