160. ¿Crees que podremos liberar a mi madre?
Barack y Gregory, ahora que dominaban sus transformaciones podían estar completamente integrados a la manada del Alfa Bleid, corrían velozmente a través del espeso bosque. Sus pelajes oscuro de Barack contrastaba con el de Gregory, brillando bajo los rayos de la luna llena, mientras sus garras se hundían en la tierra húmeda. Una determinación feroz ardía en sus ojos mientras seguían el rastro que les conduciría al resto de su manada.
Bleid, el imponente Alfa, los seguía de cerca. Aunque era un