La música sonaba alrededor mientras las personas bailaban ahora completamente mezcladas en la pista de baile frente a la mesa familiar, donde ahora no solo estaban la madrastra y la malencarada hermanastra de Emilia, sino también el padre, que había llegado discretamente en medio de la ceremonia.
Emilia no lucía precisamente emocionada, pero Falcón comprendía el porqué de aquella expresión ligeramente triste. El hombre que ahora estaba sentado en la mesa que todos compartían le había pedido a E