17. HABLANDO CON MI LUNA
KAESAR:
Entré en mi habitación para escapar de mi Luna. Sabía que ella tenía razón en su preocupación. Mi madre arrojaría el grito al cielo cuando se enterara de que yo había permitido que ocuparan la antigua habitación de mi nana. Pero, después de lo sucedido, proteger a mi Luna era lo único que importaba. Sin embargo, no podía dejar de pensar que tal vez, regresando a su manada, estaría más segura. Aunque la idea me desgarraba por dentro, sabía que era la mejor opción.
Escuché el sonido de la