–Emmm… ¿no crees que vas muy rápido? –Gabriel preguntó al ver que iban a más de 150 km por hora.
–¿Qué? ¿Tienes miedo? –Lisa lo miró burlándose. –El gran alfa tiene miedo. Miedica.
Y solo para molestarlo aún más subió la velocidad. Sabía que estaba sobre la velocidad permitida, por mucho, pero en esos momentos no le importaba.
–¿Te gusta siempre llevar la contraria?
–¿A ti? Si. –Lisa lo miró con odio. A ella no se le olvidaba que era un secuestrador de niños.
–Mira al frente.
¿De verdad le