Leí un par de cosas por internet, y yo ya sabía que intentar un embarazo podía tardar meses, incluso años; pero no sé si era por nuestras ganas o por algún tipo de genética, porque un mes después ya no me bajó la regla y empecé a sentirme mal.
Dante era observador, no me quitó el ojo nunca y aunque me hubiera gustado que fuera una sorpresa al menos para él, a la mínima que tuve nauseas él ya estaba llevándome al hospital privado.
Me tumbé en la camilla y me levanté el jersey. No parecía que tuv