Volver a la rutina fue raro hasta que me acostumbré. Cuando Cindy volvió y Dante se fue, nos seguíamos viendo casi todos los días en la empresa y como era entre semana y me estaba acostumbrando a la vuelta a la rutina, no fue hasta el viernes de la siguiente semana que accedí a salir a cenar juntos.
Estaba algo estresada por la vuelta a clases, retomar el horario de los laboratorios y el ajetreo de ser becaria. Por lo menos Jerry ya no era tan estricto y me pedía las cosas con más amabilidad, c