Podía ser una locura, pero estaba siendo una experiencia. Dante y yo nos veíamos en la empresa, siempre estaba cerca y evité volver a buscarlo en internet por si me encontraba algo que no quería. Me estaba conformando con lo acordado: estar en silencio hasta que se divorciara.
El día uno de diciembre fue viernes y de repente todo se transformó navideño. Había luces por las calles, el campus empezaba a llenarse de decoraciones y Cindy compró un ambientador para el coche que colgaba del espejo re