Después de unos días, Esther estaba saliendo en ese momento en el carro que le había prestado Alba, mientras que estaba ausente en la ciudad en su luna de miel.
Un problema menos en su vida porque así podría llevar tanto a su esposo a la rehabilitación que necesitaba su cuerpo mientras que ella iba a estar con su hija.
—Tienes que llevarte mi abanico por si sucede algo porque ahora te puede proteger, no quiero cometer el mismo error en el pasado—dijo Seth cuando estaba en el asiento del copil