En la noche de ese mismo día, Luke había aceptado la invitación que desde hace tiempo Esther, como Seth, le habían hecho desde hace mucho tiempo.
—Si esta es tu idea de una cita, es una pésima idea en estos momentos—le dijo Alba de manera directa a Luke, mientras que este hombre estaba conduciendo para llegar hacia el restaurante.
—Cálmate, solamente vamos a comer porque no soy tan loco para pensar ese tipo de cosas.
Por otro lado, Esther estaba un poco estresada porque Luke iba a venir, sin