Apenas Alba estaba de regreso en la mansión, lo primero que hizo fue encerrarse en su cuarto porque no tenía ganas de ver a nadie, sino que se tiró en la cama de un golpe por todo el cansancio que tenía en su cuerpo.
Ahí se quedó dormida, sin pensar en otra cosa, hasta que volvió a tener otro sueño irreal que no sabía si distinguirlo de la realidad o fantasía.
—¿Qué estoy haciendo aquí?—fueron las palabras que se dijo a ella misma recordando el momento cuando Esteban la había encontrado casi