El sol brillaba intensamente y el sonido relajante de las olas, junto con un delicioso cóctel, era justo lo que necesitaba para despejar mi mente. Con ese pensamiento en mente, bajé del taxi que nos llevó al hotel donde nos hospedaríamos. Todo el ambiente era nuevo y emocionante, y me encantaba esa sensación.
Caminé con determinación junto a mis amigos hacia la recepción. Mi padre había reservado una habitación para los tres como premio por mis buenas calificaciones. Nos recibió una chica con u