109. ¿Qué has encontrado, Sven?
Amir había reservado una sala en un burdel. La reunión que estaba a punto de tener no podía darse en cualquier lugar. Alguien podía verlos o escucharlos en el despacho, y en cualquier lugar socialmente aceptado, el único sitio para hablar de lo que iban a hablar era ese: un burdel. Irina lo acompañaba, cubierta bajo una enorme túnica con una capucha que no dejaba ver su rostro.
Ellos entraron a la sala donde Sven ya los esperaba. Irina se quitó la capucha y se dejó caer en un sillón, observando