Cuando Steve Lonergan le pasó la ubicación a Bridgette se dijo que ella llegaría después de mediodía y consideró si debería invitarla a almorzar, en todo caso la invitaría, aunque estaba bastante atareado con el trabajo que estaban haciendo.
Unas horas más tarde Ronald le mostró una especie de huevo decorado con esmalte y de buena hechura, por lo que centraron su interés en él, Lonergan no era excesivamente ambicioso, pero si era uno de los huevos perdidos de Fabergé, el joyero francés, la piez